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El botón añorado

Todos observamos la imagen de este mundo, como si
viéramos el mismo canal de televisión. Nos acostumbramos
a él y no nos podemos imaginar que exista otro.

De pronto, nos empieza a parecer un poco aburrido, se
despierta en nosotros “el punto en el corazón”, y surge
dentro de nosotros el deseo de cambiar de canal. Antes, ni
siquiera pensábamos que fuera posible.

Gradualmente empezamos a comprender y a captar que
sí se puede, pero sólo si verdaderamente lo deseamos.
Nuestro deseo es el botón con el que podemos cambiar
de canal.

En el momento en el que estemos preparados, inmediatamente
se encenderá el segundo canal de forma automática.
Esto no significa que el primero desaparezca, sino que
se le añade el segundo canal; veremos el primer canal teniendo
de fondo al segundo.

De esta manera, los dos mundos se unirán dentro de
nosotros en completa armonía.